Sobre mi cargo como directora del Sistema informativo del Canal Capital.

Oportunidad para servir.

Creo que hay dos estilos de desarrollo profesional. Uno, al que no pertenezco, que se enfoca casi obsesivamente en cumplir una meta relacionada con el sitio en dónde trabajar, el sueldo a ganar, la gente a conocer y los premios a acumular.

Y otro, al que pertenezco, que es el de hacer todos los días las tareas bien hechas y un poco más, con la seguridad de que ello abre caminos y puertas para llegar a donde se puede ser más útil y más feliz.

Reconozco los buenos resultados del estilo uno, y por ello lo considero legítimo. Pero prefiero el otro porque se relaciona más con la motivación por la que decidí estudiar periodismo: Prestar un servicio a la sociedad. Y me ha funcionado. Por eso recibo el reto de ser la directora de noticias de Canal Capital como la oportunidad de hacer algo positivo por Bogotá, y de contribuir a la evolución del periodismo colombiano.

Tener la oportunidad de visibilizar miles de historias de éxito, superación, y felicidad, que no serían posibles en una ciudad de Colombia distinta a Bogotá; y también miles de problemáticas cuyas soluciones serán más expeditas si las damos a conocer, es crear el entorno para que, a pesar de las razones que tenemos para criticar a la ciudad, haya motivos para quererla, y por ende, para cuidarla. Y en lo que al ejercicio del periodismo respecta, creo que el tránsito del país hacia una nueva posibilidad de paz exige repensar el oficio, crear contenidos que además de informar eduquen, y que sin dejar de cumplir con la misión de exponer lo que funciona mal, se asuma el rol de contribuir a la construcción de un mejor país. Por eso es tan estimulante ejercer el periodismo en Colombia, donde hay tanto por mejorar, y donde la información noticiosa con frecuencia suple, -si bien casi siempre de manera imperfecta-, las carencias del sistema educativo.

En mi carrera profesional he tenido jefes que han marcado la historia del periodismo en Colombia. Ver su estilo y sus resultados me ha servido para tomarlos como referente al asumir los desafíos de mi trabajo, en muchas ocasiones para emularlos, y en algunas para obrar de manera opuesta a ellos. Ahora, como jefa, descubriré mi capacidad para ser consecuente con las críticas y con los aplausos que he dado a mis jefes. Ese es un compromiso que sumo al de innovar para conquistar las teleaudiencias que cada vez son más esquivas a la televisión tradicional, y que se hacen sentir cuando no se identifican con lo que ven en la pantalla. 

Para lograr esos objetivos haré, como siempre, todas mis tareas lo mejor que pueda, y un poquito más. Y si al cabo del tiempo que dure esta nueva misión la ciudadanía encuentra en Canal Capital una herramienta útil que facilite su relación con Bogotá, y el periodismo encuentra un actor relevante del acontecer noticioso nacional, declararé que fue un acierto aceptar el reto, y reafirmaré que el éxito, como la felicidad o la belleza, no tiene un formato único sino que hay tantos modelos de éxito como personas cuya satisfacción sea servir.